El parquet taraceado, que también se llama mosaico o damas, es un tipo de parquet que se caracteriza por estar compuesto por pequeñas lamas macizas, con forma rectangular, siendo su alto un múltiplo de su ancho. Precisamente, esta forma es la que hace que se unan dichas tablillas en forma de damero (en grupos de unas 5 a 7 tablillas, alternando su disposición para crear dibujos diferentes). Estos dameros se agrupan en paneles cuadrados con una malla elástica interior, que frecuentemente suelen tener unas dimensiones de 40×40 cm, 48×48 cm o 50×50 cm

Aunque es un tipo parquet que había caído en desuso, el nuevo estilo retro lo ha puesto nuevamente de moda. Y aún existen fabricantes que lo realizan, por lo que hoy en día se pueden adquirir lamas de sustitución para repararlo.

 

Principales características del parquet taraceado

Al ser parquet, se fabrica íntegramente en madera. Lo más habitual es que se elabore con madera de eucalipto rojo, eucalipto blanco, haya o roble. También es frecuente que se combinen diferentes tipos de madera para darle un toque distinto.

El grosor puede variar entre los 8 y los 10 mm, permitiendo el acuchillado para mantenerlo en buen estado.

 

¿Cómo se instala?

Puede instalarse en paralelo a las paredes, o bien hacerlo en forma diagonal, creando un diseño diferente y con un estilo propio que le dará un toque muy personal a tu hogar.

Este tipo de parquet se instala pegado directamente con una cola específica. El tipo de cola más adecuado dependerá de las características del soporte donde vayamos a colocarlo, y del formato que tenga la tablilla.

Una vez instalado el parquet, puede personalizarse el acabado, tiñéndolo y aplicando un barniz brillante o mate, por lo que permite muchas posibilidades, pudiendo adaptarlo al estilo de decoración de la vivienda.

Es aconsejable que la instalación la realice un profesional, para evitar que algunas juntas no estén bien alineadas, o el pavimento quede irregular.

 

Cuidado y mantenimiento

El parquet taraceado, como cualquier suelo de madera, debe cuidarse, ya que es vulnerable a las rayaduras. Por eso conviene barnizarlo con un algún producto que lo proteja, y evitar en lo posible cualquier elemento que pueda rayarlo (los zapatos de tacón, por ejemplo, no son un buen aliado). Otra recomendación fácil de llevar a cabo es poner en los pies de mesas y sillas un protector de fieltro, de tal manera que el contacto quede amortiguado.

Al ser un suelo de madera, permite el lijado y acuchillado varias veces, por lo que tiene una larga vida; así mantendremos la belleza de la madera como el primer día. Y también es posible sustituir las lamas de madera dañadas.

 

Si necesitas que alguien te instale o repare tu parquet taraceado, te aconsejamos que contactes con auténticos especialistas, como el equipo de Reycor. Más abajo encontrarás cómo hacerlo.

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